Negrita

Negrita es una de nuestras abuelitas, ella vivió varios años en la zona del cementerio del Carrizal junto con Canelo, entre unos vecinos y nosotros los logramos coger y esterilizar, pero como no había donde dejarlos volvieron a su sitio por más años, hasta que el ayuntamiento de Ingenio dio la orden de sacar los de allí por las quejas vecinales.
Pues estuvieron un año en guardería hasta que nos los pudimos traer.

Si quieres apadrinar/amadrinar a Negrita y contribuir así con sus gastos mensuales de desparacitacion, preventivo de filaria y alimento puedes hacerlo ingresando en la cuenta de Mamá Minina un mínimo de 5€ concepto Padrino/Madrina de Negrita.
BBVA ES97 0182 6659 94 0201624290

¿Qué es el contrato de adopción de un animal?

Cuando adoptamos a un animal, antes de llevárnoslo a casa nos harán firmar un contrato de adopción, que no es más que el acuerdo legal entre dos personas para que una de ellas pase a ser el cuidador o cuidadora del peludo a partir de ahora.

 

Este documento es muy importante, pues al tener validez jurídica en caso de que no se cumpla con lo pactado, la protectora o el anterior propietario puede reclamarlo.

¿Qué regula el contrato de adopción?

Este es un acuerdo legal entre dos partes, el adoptante y la protectora de animales o entre dos personas físicas. Se trata de un documento en el que se especifica no sólo todo lo relativo a la entrega del perro, sino también las obligaciones que tiene la nueva familia para con él. Así, las cláusulas del mismo son las siguientes:

  • Fecha y lugar de la entrega
  • Importe que tiene que pagar el adoptante por la adopción
  • Estado de salud del animal (enfermedades que tiene o ha tenido, tratamientos a los que se ha sometido)

¿Cuáles son las normas y obligaciones de la nueva familia?

La protectora o la anterior familia quiere que el perro vaya a parar a buenas manos, de modo que en el contrato de adopción también veremos que se han indicado una serie de normas y obligaciones que tenemos que cumplir, como por ejemplo cuidarlo correctamente sin maltratarlo ni desatenderlo, aceptar el seguimiento, entregar el animal si el nuevo dueño no puede hacer cargo de él, y avisar si nos cambiamos de domicilio.

De esta forma, el contrato de adopción es un escrito que resulta ser muy, muy importante para ambas partes, pero sobretodo para el perro el cual tiene que atenderse como realmente se merece, es decir, con cariño y paciencia.

 

Fuente: Mónica Sánchez